lunes, agosto 15, 2005

Despedida y Bienvenida

LA DESPEDIDA

He recorrido senderos turbios,
ha sido un viaje peligroso
llenos de gasas, peces y desenfrenos.
Vivir mil segundos contando quizás muy pocas estrellas,
taciturnas, turnias, desveladas.
Hoy que he llegado desde mi última estación de olvido, pienso
y giro mi contraido cuello a observar el fuego regado, las sombras penitentes y mi propio entierro.
La luna que llevé prendida al corazón, ya no clama las bondades no suspira amor por los poros, ni sangra verdades.
Se ha terminado mi esfuerzo, mi esperanza...
Una soga, un cuchillo, un candelabro, una fotografía rota,
visiones de un material inconexo y desproporcionado.
Una gota de sudor corre por mi garganta hacia mi ombligo,
me quema el saber que estoy solo como ayer, como antes, como siempre.
Pensar que vi tras las cenizas, que mas que un suspiro derramé lágrimas de sal e incienso sobre tus rodillas suaves.
Saber que vi violetas y hoy son zargasos sin sabor, olor ni miedo.
Y vuelvo a caer en el calabozo destruido,
a mis cuadros, mis secretos, mis sueños construidos sobre ilusiones efusivas, cambiantes mareas, gaviotas en el aire, arena que vuelve una y otra vez hacia el mar.
Tal vez no debí creer en el viento, mi querido viento, mi querido encuentro, mi querido beso.
Quizás no debí esperar ese cabello, mi querido cabello, mis ojos de almendra, mi piel de porcelana.
Se diluyo en mi propia frente, se destruyeron los petalos negros en mi mano callosa, se apagaron mis pensamientos fuertes, se extingieron mis deseos, se callaron mis palabras sin aliento.
Y el espíritu que vivia en mi alma terminó por separarse, por acabar con el cielo, por gritar histérico.
Una vez más rueda la gigantesca bola de fuego, una vez más la vida piadosa me toma en sus brazos, sosteniendo mi pesado cuerpo enfermo.
Una vez más el castillo de cristal y la seda de tus labios mueren tras un ulterior verso de penitencia, tras la resaca fría que finalmente se lleva el tesoro infinito al mar profundo y negro.
Y dónde queda mi corazón ahora,
en la mentira del siglo XX, en un ragalo de pascua, en una sonrisa hirónica, en una película pornográfica, en un erotismo herido e inutil, en una propaganda política, en un circo pobre lleno de pequeños leones que confunden la selva africana con el pestilente y asqueroso aserrín de un baño químico.

Es que la risa tiene muchas virtudes , sobre todo cuando la burla se trata de confundir con el propio andar, sobre el sendero lleno de espinas.

Sin embargo y aunque sangren los pies y el flagelo de verte dure hasta que terminen los tiempos de mi muerte ajena te dejare a tu suerte esperando que mis besos hayan iluminado tu belleza virgen y serena.


LA BIENVENIDA
Saliendo de la cripta blanquecina,
converso de mi muerte poética con el cancerbero en un río de hades, musas y magos inquietos.
Las moscas revolotean en mi cabeza molestando al silencio de las teclas, que rebotan como gotas de lluvia escapandose de mis dedos.
Son pinceles de plata buscando ultimar los detalles de una catedral del renacimiento.
Y, ¿ eso es vivir de nuevo?, sentir, ver, creer de nuevo.
Tras un atardecer de oro cubriendo nuestras frentes e iluminando nuestros ojos con cálidos rayos de miel surcando la arena, llamando al juego, gritando un abrazo, buscando una boca, un eterno pétalo de rosa negro.
Sí, luego que la noche destrozó figuras, recuerdos, metas e ideales. La brisa fresca se levanta, despejando de llovizna agria mis ojos cansados de aguantar la carga, de esperar la reacción, de querer un gesto, de sufrir un momento de gloria.
Hasta que te me apareces de la nada, con tu ebano, con tus lunares lunáticos y tu sonrisa clara, fresca, tentadora.
Es raro, pasar de la pompa fúnebre al himno conquistador en pocas horas.
Es raro sentirse acabado y luego, escuchando las melodías del viento y el sonoro trinar de los pájaros veraniegos, levantarse con el ánimo de un mozuelo irreductible.
Es curioso como la vida tiene tantas vueltas, de una muerte una vida, de un accidente un hijo, de un desastre un triunfo, de un terremoto un sol glorioso, de una tormenta una pesca buena, de un cristo crucificado una mano extendida, de un mendigo un plato de sopa caliente, de un balazo una carcajada, de un golpe una caricia, de un rechazo un beso y del olvido un recuerdo.
Y, ¿Para qué?, tanto dar vueltas, darse vueltas, volteretas, giros, ruedas, caídas, subidas, estabilidad, bonanza y pobreza.
Destino, perverso, irremediable conducta, vida, luna, llanto, sol, crimen, castigo, uno más uno, tres, estrés, miedo, ciudad, pueblo, orilla de lago, de río de desierto, calor y frío, todo anda en pareja.
Inevitale consuelo a mis perlas negras.
Empezar de nuevo contigo, empezar de nuevo, el camino, caminar descubrir, conquistar, amar, mantener, desear, mantener, crear, mantener, desarrollar, futuros, profesiones, lápiz, cintas y praderas de transferencia tecnológica.
Todo se estremece ante la nueva imagen, la buena nueva, la piel que te cubre, la sensibilidad que trasuntas, la sensualidad que despiertas, la claridad que expresas, la tristeza que escondes, las preguntas que guardas, ese por qué y esa respuesta escondida entre la niebla magallánica.

Un paisaje lleno de optimismo y desafío. Lograr empezar denuevo, de punto cero, y crear entre y para nosotros un destino intenso, de bondad, comprensión, fidelidad y paciencia.
Para que el mágico abrazo que nos unió aquel día perdure mas alla de una tarde, que se anide profundo en nuestras almas cultivando una nueva poesía de amor.